Deriva


Notas en repetir, una de esas letras con las que no eres tú quien se identifica, pero traen el recuerdo de algo que no quisieras olvidar. Algo que, por otro lado, satisface tu ego al creer.

Facetas y fachadas. ¿Qué domina y qué va a remolque? Prisma de cien mil caras, autosugestión y rechazo. Una brújula, una flecha que gira, gira y gira... en dirección a la nada pero apuntando al todo. Y el todo no basta. No es suficiente, no sacia, no llena.

Más.

Más de egoísmo, de falta de remordimientos, de jugar colocando peones estratégicos. Más de lo que se pueda robar sin ofrecer. Un carpe diem que mandar al cuerno, puro instinto, racionalidad cero, labios, alcohol y una chispa que se incendia para abrasar palabras dichas. Sin consecuencias, sin explicaciones.

Un juego es un juego, tiene sus reglas y en cuanto se incumplen es legítimo abandonar la partida. Pero se mantiene la metáfora con una sonrisa y un silencio ambiguo que levantan el telón de la ignorancia ajena, porque qué condenadamente fácil es sonreír.

En mi mente negras contra negras, y la absurda a la vez que estúpida decisión de proteger un peón.

Tiempo, congélate. La canción vuelve a empezar.

Posted by Morphine | supuestamente el lunes, septiembre 20, 2010