Antifaz
Qué hermosa muñeca. Sus ojos, sus labios, ese largo cabello suelto, que al alborotarse, hace su belleza salvaje. ¿No es preciosa?
Lo es. ¿Habrías posado tus ojos en la crisálida, si así no fuera? ¿Mente? Qué palabra tan carente de significado para una criatura de porcelana y mirada fija en algo que no alcanzas a ver, ¿no te parece? Tan, tan frágil. Basta un tirón para romperla. ¿No es divertido? Contempla sus facciones. Nunca sabrá qué piensas, está allí dispuesta a lo que desees, hasta que tu limitado ego se sienta colmado y puedas abandonarla a su suerte.
Pero, ¡ah!
Ropajes que son un simple telón de escenario, esos ojos, un muro fortificado a un interior que no debe lealtad ni permite acceso. Siempre miran más allá, al infinito, perdidos en pensamientos indescifrables que no te molestarás en intentar desentrañar. Puedes rozar su silueta, puedes sentir su cercanía, pero jamás llegarás a atrapar su corazón. Es como el viento, adorando en silencio su sentido de la libertad.
Débil muñeca, pequeño títere que respiras únicamente tu propia voluntad. Perdiste una vez el norte y ahora no recuerdas ningún otro punto cardinal.
Lo es. ¿Habrías posado tus ojos en la crisálida, si así no fuera? ¿Mente? Qué palabra tan carente de significado para una criatura de porcelana y mirada fija en algo que no alcanzas a ver, ¿no te parece? Tan, tan frágil. Basta un tirón para romperla. ¿No es divertido? Contempla sus facciones. Nunca sabrá qué piensas, está allí dispuesta a lo que desees, hasta que tu limitado ego se sienta colmado y puedas abandonarla a su suerte.
Pero, ¡ah!
Ropajes que son un simple telón de escenario, esos ojos, un muro fortificado a un interior que no debe lealtad ni permite acceso. Siempre miran más allá, al infinito, perdidos en pensamientos indescifrables que no te molestarás en intentar desentrañar. Puedes rozar su silueta, puedes sentir su cercanía, pero jamás llegarás a atrapar su corazón. Es como el viento, adorando en silencio su sentido de la libertad.
Débil muñeca, pequeño títere que respiras únicamente tu propia voluntad. Perdiste una vez el norte y ahora no recuerdas ningún otro punto cardinal.


2 espejismos:
precioso :)
Ay. Como siempre, genial. Gracias, porque has hecho que se me vengan a la cabeza varias ideas para dibujar, porque has mantenido en mi mente la imagen que necesitaba.
Precioso ;) Un abrazo.
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