Trapo
Un sendero que parecía tan llano, tan apacible, rodeado de mero descampado, se convierte en un un camino de piedras cual espigón, golpeado sin descanso por un mar inexistente, donde zarzas brotan sin cesar de la tierra poco fértil. Y en la vida real no existen espadas mágicas que puedan atravesar las gigantescas y amenazantes espinas.
¿Hay algo tras el peligro por lo que valga la pena luchar? Cada vez me convenzo más de que lo correcto es dar media vuelta y olvidar que en algún momento creí en un palacio de imponentes torreones donde se encontraba resguardado algo que siempre había deseado.
Quizá en el fondo nunca estuviera allí. Quizá siga sin estarlo.
Mundo maleable según nuestro antojo, el muñeco con ojos de botón dorado que es mi cuerpo cuelga de un fino hilo todavía sin cortar. Y me pierdo en la dualidad de unas tijeras que tanto alejo como acerco.
¿Aborrezco la perfección de ese muñeco que me alarga la mano, o es lo que me mantiene llenando mis pulmones remendados de aire? ¿Son las tijeras mi liberación o mi suicidio?
Vacío. Vacío en palabras, en metal, en mil cielos encapotados, en cada gota de lluvia, en una manzana que se antoja lejana. Edificios grises que hacen el amor con la monotonía. Poco verde y muchas expectativas.
Dame una prueba, una aguja, no permitas por ignorancia que la muñeca se deje caer.
A veces el arte resulta desalentador.


1 espejismos:
Perfecto. Los colores, el filo de las tijeras, ese sendero hacia ninguna parte. Todo.
:) Un beso y a seguir!
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